¿Que soñaste?

domingo, 17 de mayo de 2009

Sombras en el cuarto oscuro.


Quien era yo para manipular los hilos que tejían la realidad tras aquel gastado espejo llamado verdad, tan solo el odio, el miedo, el dolor y la ira, pecados de sangre empujaron mi alma a un aterrador camino, pero ya no había marcha atrás, cuando se cree en algo ahí k hacerlo hasta el final, aunque este sea un oscuro agujero visceral, aunque la vida y la muerte se distorsionen en un mismo plano, aunque la locura haga uso de la razón para justificar sus acciones…pero cuando a un hombre libre no le queda nada se convierte en un esclavo, esclavo por voluntad propia, su alma se oscurece y su corazón se pudre lentamente, cuando esto ocurre la nada se abre paso en el corazón de un modo tan sutil, que para cuando uno se da cuenta ya no queda nada de lo que un día fue, al no ser, el recuerdo se vuelve tan borroso como el propio rostro y entonces se pierde nitidez, la causa se olvida y los recuerdos se desvanecen.
Esto es lo que soy, una vacía sombra, un fantasma del pasado, esclavo del tiempo, poco más que un atisbo de otra realidad, una realidad que la mayoría no pueden ver. Todo pasa muy rápido, pero al fin y al cavo en comparación con la eternidad todo pasa deprisa, cuando todo comenzó aun era suficiente humano como para sentir miedo, quizás fue ese el error, pero estoy seguro que de no sentir dolor y odio hubiera sido distinto, todo funcionaba de otro modo, era como mirar desde dentro de un espejo, solo que en este lado todo era mas oscuro e inquietante, desde este punto de vista no podía salir nada bueno de aquí, sin embargo el punto de vista es algo mas efímero de lo k se piensa, y mi punto de vista era mas ignorante que de costumbre.
Nadie vino a darme explicaciones, nadie me recibió, supongo que si no hay moral, ética o normas estas cosas son tan vánales como respirar estando muerto, simplemente estaba allí, nada se altero o al menos nada que yo percibiera y puede ser que aquello también me molestara. No quiero contar cosas que no vais a entender, así que supongo que omitiré algunos asuntos, parece que comienzo a centrarme un poco, lentamente la cordura deja paso a un resquicio de razón, si es que me queda algo parecido a la razón humana, cuando uno muere ya no sabe que pensar de nada, ni tan siquiera de la razón, estando vivo es un apoyo, una forma de vida o algo similar, pero aquí todo va perdiendo importancia. A veces esa conexión con el pasado hace que los veas, sombras deformes que caminan de un lado a otro, ellos no te ven, tan solo de vez en cuando, y durante unos breves instantes alguno frena, te mira sorprendido y vuelve a tornarse en oscuridad, esto sienta mal, notas como si algo tirase de ti y te quema el alma, incluso sientes una onda desesperación apoderarse de ti, esta recorre tu cuerpo y después se va, pero una sombra de miedo queda dibujada sobre ti, y eso no se olvida fácilmente, quizás es esto lo que te convierte en un monstruo, el dolor se torna locura cuando se vuelve insoportable, y la locura no tiene limites. En mi caso fue algo así, el dolor era cada vez mas insoportable, de vez en cuando perdía el sentido y al despertar estaba en otro lugar distinto, cuando uno muere olvida cosas, pero no lo olvida todo, cuando menos lo esperaba venían a mi imágenes horribles, sangre salpicando todo, una oscuridad inquietante y un dolor tan atroz que retorcía mi alma entera, pasaba un rato antes de ceder a esta realidad, y cuando lo hacia sentía que algo había cambiado, algo invisible se tornaba macabro, por unos momentos mi rostro y mi cuerpo entero quedaba postrado en la misma retorcida forma, sin saber por que, sonreía abiertamente mostrando casi todos los dientes con los ojos tan abiertos e inmóviles que al final me sobresaltaba a mi mismo. Por aquel entonces no comprendía lo que me ocurría, de comprenderlo posiblemente aun abría podido sentir miedo, el tiempo para mi no pasaba, todo parecía igual que siempre, pero al menos con el tiempo fui capaz de deambular de un lado a otro, pude comprender que me encontraba en una habitación cuadrada, había formas oscuras fijas en algunos puntos pero nunca pude distinguirlas nítidamente, de vez en cuando podía ver alguna forma humana, encontré una puerta con un largo túnel, esta llevaba a otras salas similares, estos eran mis avances materiales, por definirlos de algún modo, sin embargo a pesar de que las imágenes cada vez tardaban mas en presentarse, también comenzaba a sentir que el dolor venia e iba solo, mi alma se retorcía de dolor tan a menudo que comencé a sentir que formaba parte de mi , el dolor me llenaba de rabia, de odio, un odio irracional y tan arraigado que aun ahora lo siento, incluso la cordura se volvía cada vez mas tenue, mas frágil, al menos lo que respecta a vuestra cordura, pues aquí no existen normas, y la cordura es tan solo lo que cada uno entiende por cordura, mi forma de ver las cosas no es la vuestra, entonces ¿Por qué iba mi cordura a ser la misma? Si alguna vez la sentí de otro modo, entonces puede que estuviera equivocado, tan obcecado en ser lo que se esperaba de mi como para no comprender las cosas como realmente son, ahora ya no necesito ser nada en especial, esa libertad es un arma de doble filo con la que ya me e cortado, y su borde envenenado me a convertido en lo que soy, pero como ya dije antes, si se escoge un camino después no puede uno mirar atrás, los hechos son y punto, aunque volviera atrás mi alma ya no seria la misma, por lo que no serviría de nada, al final tan solo engendraría dolor, el camino que escogí es aquello de lo que las personas huyen , la perdición.
Tras largo tiempo comprendí aquella macabra e invisible sombra, esa sombra es en lo que me e convertido, es lo que soy, es lo que seré, soy parte de mis pecados, parte de los pecados de otros, una tenue vibración en la oscuridad, soy una tragedia que quiso ser venganza, esa fue la horrible razón por la que me quede, por la que estoy en este maldito lugar, desde luego es algo que e sabido siempre, pero olvidarlo lo hacia todo mas sencillo, hacia que doliera menos si eso es posible, para vengarse después de muerta, un alma debe sacrificarse, el único modo de vengarse es convirtiéndose en venganza, el único modo de hacerlo es haciéndolo uno mismo, y el único modo de vengarse es transformándose en maldición, la maldición de un lugar, una persona o un acontecimiento…
Soy la maldición de aquel hombre, y al mismo tiempo la de este lugar, pero se que el no esta aquí…no importa, tarde o temprano se que volverá, no tengo prisa miro mis manos y sonrió, me queda ya poco a lo que llamar cordura, mi alma ya no es la misma, ni tan siquiera recuerdo como era en vida, tan solo esas malditas imágenes, ese dolor vibrante y ese “algo” macabro, oscuro y hostil, mis manos son tan oscuras e indefinibles como todo lo que me rodea y se alargan hacia el suelo o hacia las paredes, como si fueran parte de todo lo que me rodea, siento un hambre atroz, pero se que no es físico, es un hambre indescriptible, no se fija en la zona que tiempo atrás ocupara mi estomago, sino que se reparte continuamente por todo mi cuerpo.
En esto me hallo ahora, poco tiempo a de quedarme, y se que no llegara a mañana la parte de mi que cuenta esto, hay demasiado dolor, demasiada hambre, demasiada rabia…sin cuerpo no ahí forma, al menos no una que recordar, pero no importa por que ahora yo soy este lugar...maldito.

-----------------------------------

Aquellos almacenes, donde se había sucedido el brutal asesinato parecían ahora mas siniestros que nunca, las dos únicas personas que se encontraban en aquel momento allí eran los dos agentes de policía encargados de cerrar el lugar, ninguno parecía a gusto con la tarea, en lo que la investigación se había desarrollado el lugar, y sobre todo la habitación donde el asesino había acabado con su victima se habían oscurecido, el silencio era perturbador y el ambiente espeso. El problema no era salir, la puerta tan solo estaba a unos metros animándolos con la tenue luz de aquel mediodía de verano a que salieran, sin embargo la dirección en la que tenían que ir era la contraria, un pasillo oscuro y frio, que para nada invitaba a ser recorrido, ambos se miraron durante unos segundos.
Estas son las típicas cosas, aquellas que nunca dices en alto para no parecer loco, pero a todos nos han pasado alguna vez, y así será siempre, los dos hombres tenían miedo, pero aquello pasaba por un miedo sin fundamentos, como cuando eres pequeño e ir al baño en plena noche es algo casi imposible, solo que estos niños eran un poco mas grandes, y no se trataba de un baño, sino de la habitación de un asesinato. Tanto uno como otro esperaban a que el otro diera el primer paso, pero eso no ocurría, el mas impaciente termino por hablar, fue algo así como una burla, intentando herir de algún modo el orgullo de su compañero y que así, fuera él el que entrara en la terrorífica sala, sin embargo este era un poco mas sincero y contesto lo mas tranquilo que pudo que aquel lugar no le gustaba, así al final y sin muchas ganas ambos comenzaron a caminar algo nerviosos, les sobresalto algún que otro ruido, nada que no pudieran explicar, el viento, un gato, etc.
El maletín que debían recoger estaba cerca de una de las esquinas de la sala, mas o menos donde había estado el mutilado cadáver, podían verse aun los restos de sangre al fondo, la pared y el suelo salpicados daban un aspecto aun mas aterrador al sitio, sin embargo a esto ya estaban ambos hombres acostumbrados, no era aquello lo que les inquietaba, el aire parecía aun mas espeso allí dentro, no se oía absolutamente nada, uno de ellos, el mas impaciente, agobiado por el ambiente corrió hacia el maletín y lo recogió, en el mismo momento en que lo recogía del suelo pudo escuchar una voz tan clara y amenazante que le helo la sangre, dejándolo por unos instantes paralizado en el sitio, su compañero retrocedió unos pasos afirmando de ese modo haberlo escuchado, pudieron ver entonces una sombra moverse por la habitación rápidamente, ambos sintieron que les flaqueaban las piernas, notaron como el cuerpo se les enfriaba rápidamente y el pelo se les erizaba, corrió entonces el que portaba la maleta hacia su compañero, el cual se giro al mismo tiempo para echar a correr, salieron de allí tan rápido como pudieron y después comenzaron a caminar con la respiración agitada, ya fuera del almacén abandonado la realidad pareció volver a ser la misma, y poco a poco todo quedo en el olvido, tan solo una mala jugada de la mente.
Dentro del almacén se agitaba aquel ser al que ya no le quedaba una gota de humano, se relamía satisfecho con una macabra sonrisa en el rostro y los ojos muy abiertos…”puedo veros”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario